lunes, enero 16, 2012

Brillante fin de la primera vuelta


Con un Macabbi Arena lleno a reventar de furibundos aficionados, MdL dio una lección de baloncesto para imponerse en un partido de gran tensión que se resolvió por el saber estar y la madurez del conjunto naranja. Costó sangre (la de Gus), sudor (un poco de todos) y lágrimas (no hay registradas, pero la frase es que es “asín”) pero cerramos la primera vuelta con otra victoria.

Cuatro victorias y cinco derrotas es el balance final de una primera ronda del campeonato sobresaliente pata los macabeos. El partido del pasado sábado fue el compendio de todas las virtudes de un equipo que, sin duda, va a crecer en esta segunda vuelta. Es decir, se esperan varias cenas.

La veteranía esta vez fue la herramienta fundamental para imponerse a una escuadra  de chiquillos que corrían por la pista como pollos sin cabeza (si la imagen es demasiado gráfica y desagrada, sustitúyase “como pollos sin cabeza” por “desbocados” o “sin sentido).

Desde el salto inicial (bueno, un poco después que el salto lo perdimos por dos palmos) MdL llevó la iniciativa de la mano de Ángel en la dirección del juego y Jorge martilleando el aro contrario, unas veces con jugadas espectaculares y otras con prodigiosos galopes cuyo sentido oculto sólo las almas verdaderamente sensibles podían encontrar. Para el resto de los mortales las reacciones variaban desde un “¿pero ánde va ese muchacho que se va a estampanar contra la pared?” hasta una petición desesperada de auxilio: “¡Por Dios, que alguien lo pare antes de que derribe el pabellón!”.

Ante la ausencia por ……………… (aquí no sé qué poner) de nuestras torres titulares, los que quedaron se fajaron duramente, cada uno con sus armas. Fernando “El rubio” con su sin par estilo de ariete romano arremetió contra la defensa de los juveniles para coserlos a canastas y a golpes. Billy Vecino demostró que sus nuevas zapatillas le aportan una ligereza y agilidad casi inigualable que le permitieron hasta finalizar contraataques. El día que encuentre unas que incrementen su puntería en la misma medida será un jugador imparable. Como Jorge, pero dando vueltas por la zona.

Aguerrido como pocos, luchador intenso e infatigable, Gustavo, la tanqueta de Talavera, se dejó su sangre en el parquet. Tanto miedo le tenían los niños que recurrieron a las armas blancas para pararlo, cosa que jamás estuvieron cerca de lograr. Gustavo cuantos más golpes recibía más se crecía. Sí, se fue mareado al vestuario, pero mereció la pena. Su cerebro después de tantos golpes, además, no sufrió daños. O al menos nadie se dio cuenta.

La clase y el duende vinieron de la mano del presidente, que vuelve a regalarnos su elegancia sobre la pista, y de Roberto, que una vez que vistió la elástica demente ha mostrado una clara mejora en su juego derrochando frescura e imaginación. Puede que eso de la frescura tuviera que ver con la hora a la que se acostó la noche anterior. Bueno, en realidad ya era de día. Hacía tiempo.

Para completar las buenas noticias, reapareció Javi que aportó un triple prodigioso cuando todos pensábamos que no iba a tocar ni el aro. Pequeñas molestias en las rodillas no le dieron mucho tiempo en cancha. Fue el justo para contribuir a la victoria, un poco rollo cadáver de El Cid. Más por lo que acojonó a los rivales con su leyenda que por su impacto estadístico.

Tras esta victoria MdL mira con optimismo al futuro empezando por su siguiente encuentro frente a G-Madrid, tradicional rival con el que suelen compartir alturas de la tabla. El partido se antoja trascendental para calibrar las aspiraciones finales de los macabeos en esta temporada.


Rueda de prensa

Pues no hubo porque todos los macabeos tenían compromisos urgentes que cumplir y el partido se demoró bastante. Por los pasillos la prensa intentaba recoger declaraciones pero con tanto niño y tanto carro la verdad es que apenas podían desenvolverse.

El cuerpo médico tuvo tiempo de abroncar públicamente a Javi por su precipitada reaparición pero es que los deportistas, ya se sabe, son de otra pasta. De papel en este caso. Javi aseguró no entender el motivo de las críticas dado que desde septiembre ha visitado la piscina tres veces y eso, como todo el mundo sabe, es más que suficiente para fortalecer las rodillas. En un aparte afirmó que si el club le seguía maltratando empezaría por no celebrar más los goles, perdón, las canastas. Javi dejó una perla al concluir que “no sé qué pasa con los médicos, igual me tienen envidia porque soy guapo, rico y juego bien al baloncesto”.

El rincón de la afición

¡Aquí no cabe tanta gente! Las gradas se desbordaron y la demencia macabea animó de lo lindo. Al menos la parte que ya sabe hablar y es menor de 10 años. Las mayores de esa edad, que también saben hablar, se dedicaron a sus cosas y de vez en cuando echaban un ojo a las evoluciones de sus héroes sobre la cancha. Por suerte los menores no pararon de taladrar las meninges de los rivales con sus ánimos y cánticos sin fin.

Al hilo de esto, Jorge, para ser fiel a su costumbre, sólo metió los tiros libres que previamente dedicó a sus hijos. Cuando ellos no están en la grada los sustituye por la ayuda del tablero, método un tanto brusco pero igualmente eficaz.

MdL multimedia

Una sonora bronca para los encargados de MdL 2.0 que están vagos de la hostia. Carlos, por Alá, sabiendo que íbamos a ganar, llévate la camarita para grabar y retratar nuestros canastos. La hoja así, sin estampas, queda la mar de pobre.

martes, diciembre 06, 2011

Fin de semana redondo


Dos victorias en un fin de semana es algo que no está al alcance, ni siquiera, de los más grandes equipos. MdL lo consiguió luciendo sus galones el viernes por la noche en Casa Hortensia y el sábado por la tarde, digiriendo aún la fabada, en la pista de juego habitual. Grandes, muy grandes.
El fin de semana empezó fuerte en Casa Hortensia, templo macabeo por excelencia, allí donde la fabada y el chuletón entran en comunión con los corpachones de nuestros jugadores para refundarse en atletas de primer nivel mundial. 
Todos los partidos tienen sus estrellas y nuestro coloso gallego suele rendir a gran nivel sobre determinadas superficies. Nadal arrasa en tierra batida y Manuel en Casa Hortensia, cada uno es el mejor en lo suyo. ¡A Nadal querría yo verlo comiendo judiones como al gallego!


La cena, como es habitual, sirvió también para hacer piña y dejar que los macabeos se comportaran como adolescentes descerebrados por algunas horas. Preguntadas las esposas de algunos de ellos no terminaron de ver la diferencia con su día a día habitual. Y eso que no oyeron los chistes…


El partido del sábado


Con los chuletones reforzando la ya de por sí hercúlea musculatura de los jugadores de MdL, el partido tuvo una intensidad brutal. La igualdad se instaló en el luminoso desde el salto inicial (normal, se suele empezar empate a cero) y fue la tónica dominante hasta el pitido final, ¡50 minutos de juego después! Vamos, que jugamos dos prórrogas, accidente que se repite por segunda vez esta temporada.


Los macabeos tuvieron el partido ganado al final de los primeros cuarenta minutos pero un serie muy de la casa de uno de seis tiros libres en el último minuto mandó el partido a su primera prórroga. Un cariñoso saludo a Jorge, maestro en estas lides.


Una vez allí, la cosa se puso fea, pero fea fea, hasta que el rubito, ídolo de masas, héroe desde el 6’75, enchufó el primero de sus triples milagrosos, el que regalaba a las hordas congregadas en el pabellón otros cinco minutos más de baloncesto desatado.


Las cosas discurrieron con más placidez en este segundo tiempo extra porque Fernando se cascó su triple salvador, rodeado de contrarios, un poco antes y con el marcador favorable a MdL. Desde entonces todo fue coser y cantar. Tanto que las faltas cometidas por unos agobiados rivales se convirtieron, por fin, en tiros libres encestados con pasmosa precisión. No digo precisión suiza por que en ese alpino y relojero país no juega al baloncesto ni el tato.


El fin de semana, pues, se cerró con la segunda victoria en liga de MdL, un resultado que llena de esperanza a la naranja averiada mecánica, de cara a sus inminentes enfrentamientos con equipos de la zona baja de la tabla. Lo que vienen siendo primerizos, ya sabéis.


Los medios


Enésima espantada del entrenador-presidente de MdL que fue incapaz de dar la cara ante los medios. Nadie se explica la razón de esta ausencia porque el tío ni siquiera probó la fabada el viernes por la noche. La prensa, rencorosa como acostumbra, inicio de inmediato una cruzada contra él haciendo notar a los aficionados que las dos victorias del año habían llegado sin su presencia en el banco. Blanco y en botella: destitución fulminante. Al sondearse el mercado y ver que la única alternativa cercana era Pepu Hernández, al que le quedan dos telediarios en Estudiantes, se acordó la contratación del presidente para el banquillo con duración indefinida. “No queda otra”, aseguró uno de los jugadores que prefirió permanecer en el anonimato.

Sonora bronca entre Javi “gata negra” y el chupón en el periodo de descanso entre las dos prórrogas. Según fuentes fidedignas y sobrias, Javi recordó el precedente de una segunda prórroga jugada en esta temporada en la que el equipo naranja encajó un contundente 10-0. El chupón le felicitó por su optimismo a lo que Javi respondió metiendo más el dedo en la llaga. La cosa no llegó a más porque después de cuarenta y cinco minutos y con cinco más por delante no había fuerzas para darse de hostias. Si no…


Las escaleras


“Subil y bajal escaleras es para ti una tremenda mielda, chico”. Así finalizó la visita a un medico moreno y caribeño este humilde redactor el domingo por la mañana después de haber visto repetidamente las estrellas la noche siguiente al partido. No, no es que se fuera de farra con la creme del cine español ni nada de eso, es que, según el moreno que lo atendió, tiene una bursitis prerotuliana que duele un huevo. Pero un huevo. De momento un par de semanas, que no es nada. 

Para poner en valor el tema ese de las escaleras, recordamos que juntando los sueldos de redactor y chupón no llega para ponerle ascensor en casa y que el tirador macabeo, que no metedor, vive en un tercero.


En declaraciones a la prensa confirmó que “sí, es una tremenda mielda lo de las escaleras” a la vez que espera “estar en condiciones para el próximo partido porque, en caso contrario, al quedarse tantos tiros sin dueño mis compañeros pueden desarrollar diversas patologías articulares derivadas de la falta de costumbre en el tiro”. ¡Hace falta tener morro!

lunes, noviembre 14, 2011

Un ocho mil en el camino


Cuando MdL está terminando su pretemporada, cosa que siempre nos pilla con la temporada empezada, nos tocó escalar uno de los muchos ocho miles que nos reserva el calendario de este grupo lleno de niñatos que corren que se las pelan. Estos, además, juegan razonablemente bien al baloncesto.

Aun así, como acostumbran, los macabeos se crecieron ante las dificultades y jugaron un gran baloncesto con el que no se quedaron tirados a mitad de la ascensión a esa gigantesca montaña que proponía la jornada. El oxígeno llegó hasta donde llegó, más o menos hasta el final del tercer cuarto, y hasta ahí se vio un juego fluido, lleno de imaginación, sabiduría y poder, que son las armas habituales de este grupo de esforzados guerreros del basket.

Ángel y Roberto, los dos con su evidente clase, pusieron la cabeza y la elegancia en el partido con su acertada dirección. Ambos movieron las piezas con delicadeza para procurar siempre los mejores movimientos. Magníficos fueron los contraataques lanzados por la pareja, impensables al enfrentarnos a nos rivales en extremo veloces. Pero a esto, como dice el gran Germán Gabriel, se juega con la cabeza, no con los pies. Y de cabeza, la verdad, vamos sobrados.

No diga lucha, diga “Gaby Laimbeer”. Haciendo honor al nombre de su camiseta, Gaby se hizo un coloso bajo los aros y puso firmes a los jovenzuelos con su enorme hambre de rebotes. Los delgaduchos y altaricones pivots rivales soñarán con él durante algunas semanas. A nosotros, por suerte, ya se nos ha olvidado el mate a dos manos que nos clavaron.

Gustavo y Manuel, más el segundo, fueron un prodigio de economía de cara al aro. Entre los dos sumaron uno o dos tiros de campo porque su mayestática solidaridad y superlativa visión de juego les hicieron buscar siempre la mejor opción para que el tikitaka de MdL siguiera fluyendo.

Esa mejor opción muchas veces era Billy Charlie Elliot, siempre bien colocado bajo la canasta para enchufar su ganchito de izquierdas. Sólo ligerísimos detalles que, seguro, serán ajustados en las próximas semanas, le impidieron irse a la caseta con una gran cantidad de puntos en su saca. Su juego de pies es un placer siempre y cuando a uno no le importe demasiado el resultado que es una cosa bastante vulgar.

El presidente y su rodilla biónica volvieron a la pista de juego para deleitarnos con su saber estar y con una de las canastas de la semana. Carlos penetró en la zona sin saber dónde se metía, dio dos potentísimos pasos que lo dejaron a unos metros del aro, se dio la vuelta y resolvió la duda entre comerse la pelota y tirarse una mandarina indecente metiendo un canastón de época. Sin duda, el momento del partido. Bastaba con ver la cara de incredulidad del protagonista de la jugada.

La máquina se va engrasando y sólo queda pulir algunos detalles para que las victorias lleguen en cascada.

MdL en breve

Aparte del gran juego exhibido se comentó en los corrillos postpartido la pequeña trifulca entre miembros de MdL y uno que va por libre. Al parecer, y sólo al parecer, algunos jugadores sugirieron al que va por libre que tal vez su uso del balón sea abusivo.

Para desmentir los rumores y aportar su versión, el que va por libre compareció en rueda de prensa y dio la sorpresa de la jornada al anunciar su inminente marcha de MdL: “No me siento valorado aquí, veo que me faltan minutos y balones para poder expresarme”. La incredulidad de los medios hizo que esta noticia necesitara más explicaciones: “No hay –continuó- ni siquiera una jugada para mí más allá de la cuatro*, que ya se conocen todos los rivales y es completamente inservible”. Los periodistas, con su sagacidad habitual, se olieron que aquí había gato encerrado y no pararon hasta encontrar las verdaderas razones de estas sorprendentes declaraciones: “Sí, es cierto. Me han llamado de Estudiantes. Necesitan anotación (por un tubo) y yo (o cualquier otro, la verdad) puedo ser su hombre. Me voy”.

Durante el último cuarto, jugado en una agradable terraza, se acordó cerrar la cena de navidad en el mítico local Casa Hortensia, templo de la fabada nocturna, la tortilla de dos pisos, el queso de cabrales y el chuletón de dos kilos.

Con alevosía y nocturnidad el que va por libre convocó otra rueda de prensa urgente para recular: “Sé que aquí me quieren y este es mi sitio. Los colores que siento, más ahora que la camiseta es tan grande, son los de MdL. Me quedo”. Nuevamente los periodistas se quedaron con la mosca detrás de la oreja y tiraron de la lengua al arrepentido jugador: “Sí, la vuelta a Casa Hortensia ha tenido algo que ver. Sé que en Estudiantes no pasan del VIPS y comprenderán ustedes que no es lo mismo”.

Apunte histórico estadístico

Durante el partido un jugador de MdL batió el récord histórico de anotación individual con 28 puntacos. A pesar de llevarse a casa el balón firmado el jugador apuntó que “esto es una ful si no ganamos” mientras el resto del equipo se manifestaba con pancartas, pitos y tambores reclamando un mayor reparto del balón.

Apunte histórico cervecero

Gustavo se tomó el jueves, al terminar el entrenamiento, ¡dos JARRAS GRANDES de cerveza con limón! Brutal, la verdad.

Apunte de público

Poco e impaciente. Apareció la novia de Roberto con una amiga. Desaparecieron al terminar el segundo cuarto.

* "La cuatro" es una mítica jugada de MdL que se resume en "dame la pelota que ya veré yo cómo me tiro una castaña como sea". Esta jugada ha tenido, históricamente, dos intérpretes de leyenda. Uno es griego y ya no juega en el equipo y el otro sigue practicándola cada vez que le dejan.

lunes, noviembre 07, 2011

Día redondo para la tribu macabea: triunfo y cena


Gloriosa jornada de victoria y hermanamiento del equipo macabeo que se dio por la tarde un festín de canastas y por la noche otro de chuletones. Ese es, sin duda alguna, el camino del éxito.

Jugando a medio gas, sin forzar la máquina, que la temporada es muy larga, MdL se impuso a un equipo de mozalbetes imberbes que, además, deben de ser consumidores habituales de series, libros o películas de esto que está tan de moda de los vampiros. Tienen los chavales tan interiorizado lo de los chupasangres que se dejan su rojo elemento vital en la nevera de casa y sin sangre, aun con dieciocho años, no hay quien juegue. ¡Despertad, carajo! Y corred un poco de paso. Tiene cojones que los únicos contraataques los hiciera el equipo más veterano. Quizás ayudara también que nuestras camisetas, con el viento a favor, se despliegan y nos ayudan a contragolpear mejor.

Jugar con gafas o no jugar, esa es la cuestión. Si cada vez que te pasan la pelota te da en la nariz, se te caen las gafas al suelo, te tropiezas y terminas cayendo tú mismo, chico, tienes un problema. Puedes cambiar de gafas por unas con las que veas el balón venir o puedes practicar un deporte donde los objetos no te vengan a gran velocidad. Esto lo veíamos todos pero, claro, estos chicos tenían sus padres y tampoco vamos a meternos donde no nos llaman. Si en el partido de vuelta siguen igual es posible que reciban algún sutil consejo para evitar males mayores. Lo que tiene la edad es que nos hace responsables y no queremos que ocurran desgracias en el terreno de juego.

Dichas todas estas sandeces, lo cierto es que nos llevamos un partido feo, malo, aburrido y pitado por un señor a la altura de los dos equipos. Un tostón, vamos. Nos pones en lugar del Estudiantes y no se entera nadie del cambio.

Fernando faltó luego a la cena, pero es normal porque ya se había merendado unos pocos niños en el partido. En el lado opuesto quedó Gustavo, que debió de pasar verdadera hambre durante el encuentro. Gustavo, alma de cántaro, ¡tira a canasta!

La cena

No, no fue la última porque estas cosas alimentan la unión y la fuerza del equipo. Como siempre dice Javi, “Uno a uno no somos nadie pero todos juntos somos inmortales” (o algo así). Degustamos las viandas con abundantes risas y no menos vinos y cervezas. La única duda que quedó al final de esta agradable velada fue saber cuándo será la siguiente. Se admiten, por supuesto, propuestas aunque ya hay un sector, posiblemente unipersonal y chupón, que aboga por recuperar la entrañable fabada para la cena.

Rueda de prensa

No hubo. El presidente estaba en el cole y no llegó a tiempo. El resto se fueron a preparar la cena y Jorge, nuestro pulmón incasable, se fue a nadar. Con un par. Durante la ronda de cañas posterior no se dijo nada interesante, la verdad. Sólo se recalcó el momento del enfrentamiento delJose con un niño al que sacaba dos cabezas y doblaba en peso. José, coño, no abuses.

Es curioso esto de que los rivales lleven a sus padres a las gradas y nosotros a nuestros hijos. Ah, no, perdón, que el sábado jugamos más solos que la una. Ya veréis, ya, como en el próximo partido, al calorcito de la victoria, hay más público. Nos falta un Mourinho que le diga a nuestra acomodada afición tres o cuatro cosas.

Parte médico

El único lesionado de la jornada fue Mauro, el pequeño gallego hijo del gran gallego, que fue operado de vegetaciones. No sabemos si eso es algo interno que tienen los niños o que el chico le tiene alergia a la verdura. Si es por lo segundo, medio equipo debería pasar por la mesa de operaciones. ¡Ni una hoja de lechuga se consumió en toda la cena, oiga! Qué manera de zampar colesterol, señor. Mauro, por cierto, estupendo y, suponemos, comiendo vegetales de nuevo.

Datos

39-27, el resultado fue 39-27. No, no jugamos al balonmano. No, en nuestro equipo nadie lleva gafas.

martes, octubre 25, 2011

Los números engañan

Los números son una ilusión, un concepto abstracto que, de tanto usarlo, se nos ha vuelto real. Pero no, no os engañéis. Bien utilizados, los números pueden decir lo que nosotros queramos. Podemos retorcerlos, doblegarlos y utilizarlos a nuestra voluntad. Por eso, porque son una ilusión interesada, aunque el marcador dijera el pasado sábado que perdimos 46-10 en realidad, todos los que allí estuvimos lo sabemos, les pegamos una paliza de muerte.


Hechos, no números. Jugamos mucho mejor. Por momentos el mejor baloncesto de MdL. Movimiento rápido y fluido de balón, facilidad para llegar a buenas posiciones y, con frecuencia, desbordamiento clamoroso de la defensa rival. No, luego la pelotita se negó una y otra vez a entrar. La pelota, me temo, debe de ser un número.

Dicen los números, tramposos, que no metimos nuestro primer punto, de tiro libre, hasta el minuto ocho del segundo cuarto. Minucias. ¿Qué son dieciocho minutos sin una canasta comparados con la inmensidad del océano temporal en el que se mueve la humanidad? ¿De verdad le puede preocupar a alguien pasar un mísero cuartito de hora sin anotar? ¿Alguien que viera la maravillosa exhibición de juego podía estar atento a si la pelota, un número al fin y al cabo, recuerden, pasaba por el aro?

Dicen los números que hubo un tío que tiró unas doscientas cincuenta veces y que metió su primera canasta en juego, antes sólo tiros libres, cuando el tiempo, más números, ya llegaba a su fin. Nada de eso tiene importancia para quien tuviera el privilegio de ver la entrega de ese enorme jugador que, sin desmayo, como los más grandes, no dejó jamás de intentarlo. Bueno, hasta que sus compañeros empezaron a mirarle mal.

150 kilos de peso. Otra ilusión. La gracilidad con la que elJose se mueve por el campo, la pasmosa facilidad con la que culmina sus contraataques y apisona a los contrarios hablan de un jugador liviano, casi etéreo, en un estado de forma sobrenatural. Sin duda el periplo yankee de nuestro bastión en la zona le ha sentado más que bien.
Nuestro gallego salvaje, Manuel, amplía su repertorio y ahora sus movimientos son los de un súper clase. Desbocado está el bailarín de la zona, Billy Vecino, que anota y danza con la misma facilidad con la que elJose se bebe las cervezas en el tercer tiempo. Gabi Laimbier intimida a los rivales, mas lo hace con sutil delicadeza, se podría decir que casi los convence para que, sin aspavientos, le entreguen mansamente los rebotes. Gloria pura, bocados de eternidad, las evoluciones de nuestro presidente en el campo por el que se mueve como un mariscal pleno de dominio de las posiciones y estrategias en la batalla.
Que sí, joder, que no metemos ni una, pero contado con un pelín de poesía, se lleva mejor.

Breves

El premio Antuan Right de la jornada fue esta vez compartido por varios jugadores, siete en concreto, con mención de honor a uno de ellos que, tal vez, y sólo tal vez, tiró un poco más que los demás. No hay pruebas porque, ya sabemos, los números no son de fiar.

El presidente, preguntado en rueda de prensa, mandó a freír monas a los medios convocados y se fue a tomar una cerveza con elJose (la mejor de su vida, sin duda) y el tío ese de los múltiples tiros.

Hablando de cervezas. Sólo tres miembros tuvieron fuerzas para jugar el quinto cuarto. Aquí si nos desinflamos, señores.

El rincón del fan

Cero. Y este número es totalmente fiable.