jueves, noviembre 07, 2013

Primera foto oficial de la temporada


¿Y decís que Pablo no es un culo inquieto?

Pablo, leche, para un segundo.

Santi, sonríe, hombre.

Jorge, joder, ¡quieres entrar por la zona y salir hacia fuera, hostia!

miércoles, marzo 20, 2013

Perdimos 38 - 36 y fallamos 23 tiros libres de 29 tirados

Por elJose

Solamente el título sería una escueta pero justa crónica del partido del pasado domingo.

Mdl con sus dos jugadores más altos no fue capaz de ganar a un equipo que más que de baloncesto parecía de futbolín, pequeños, duros como la madera del portero del atleti y guarros como "el hueco", pero también eran ágiles, rápidos, estaban en forma y eran jóvenes. Nosotros perdimos muchos balones, a veces no pudimos resolver su presión en todo el campo, Incluso nos quitaron algún rebote y ¡fallamos 23 tiros libres de 29 tirados!!!

Empezamos ganando pero la exigua ventaja conseguida se esfumó y se convirtió en desventaja enseguida con contraataques y robos de balón. Apretando los dientes conseguimos que los puntos en contra no fueran más de diez al final de tercer cuarto. Soñamos con un final épico, con remontada en el último cuarto. A falta de un minuto perdíamos de dos. Tres tiros a canasta, dos faltas, cuatro tiros libres, incluso oí a un rival lamentándose "no podemos". La victoria se nos negó, tres tiros fallados, con las faltas no hubo dos más uno y, por supuesto, cuatro tiros libres fallados.

Indudablemente echamos de menos a nuestro "cañonero" que no pudo asistir, muy a su pesar, según declararía después del partido. ¿Hubieramos ganado con Juan? Una pregunta sin respuesta posible como tantas otras en la historia.

Juan, dibujo de Santi


Nos pitó un Jaime Alguersuari simpático, un poco ciego, que no tuvo reparos en pitar una técnica merecida al equipo contrario por pérdida de tiempo (esto me suena a fútbol) y a nosotros nos mandó callar bajo la amenaza de lo mismo.

El arbitro mirando a las musarañas
Nos fuimos a la ducha cabizbajos con la moral no muy alta, ni siquiera hubo bromas de "pásame el jabón" o "enjabóname" (que no es lo mismo).

Y más fantasmas

En un encontronazo con un rival, nuestro presidente se llevó las manos a la rodilla, temiéndome lo peor le pregunté si era la rodilla mala a lo que contestó: "Peor, es la buena, la mala ya me da igual, está hecha polvo".

También hay unas declaraciones de Ángel reclamando venganza por un par de costillas doloridas.

Tercer tiempo, quinto cuarto

Con Gus y Javi bebiendo Coca-Cola prometía más soso que nunca pero se alargó más de lo acostumbrado con llamada de esposa incluida "¿Dónde está ni marido, por qué no coge el teléfono?". Manuel y el que escribe (elJose) nos tomamos la mejor cerveza de nuestra vida, y una hamburguesa de medio kilo y dos gin-tonics. Adivinanza: ¿Quién llamó a quién preguntando por quién?

Un abrazo a todos, espero que os haya gustado mi primera Hoja Macabea

 Próximamente: Especial Hoja Macabea "Alfonso campeón".

lunes, marzo 04, 2013

Cinco minutos para la historia


Trepidantes, emocionantes, sorprendentes. Hasta históricos pudieron ser los últimos cinco minutos del partido que puso la novena victoria en el casillero de MdL. Es verdad que también se puede decir que fueron aberrantes, espantosos y un atentado al baloncesto, pero todo esto no es incompatible con lo primero, que suena mucho mejor.

No me digáis que nosotros no hemos hecho algo parecido algunas veces

Porque, a ver, ¿cuántas veces se han cometido más violaciones, en el sentido baloncestístico, entiéndase, en menos tiempo? Jamás de los jamases un árbitro, árbitra en este caso, se vio en la necesidad de pitar pasos, camposatrases y otras desmanes varios con tanta frecuencia. Si uno caminaba por la zona como Pedro por su casa, ahí estaba el rival, pleno de caballerosidad, para, en la jugada siguiente, repetir el cámino antes de llegar a cruzar la línea divisoria.


Impresionante allá por el 1:40 cuando Shaq se va a estrellar con un banquillo

Esa línea, por cierto, también dio bastante juego y fue protagonista en un par de ocasiones de un bonito trenecito de ida y vuelta que lo mismo metía la pata para un lado que para el otro. Campo atrás, campo atrás. Campo atrás, campo atrás. Joder, qué mareo.

Pero todo esto son minucias. Lo bonito, lo verdaderamente bonito, vino casi al final. Seis segundos, MdL cinco puntos arriba. El listo/chupón saca de fondo bajo su canasta. Gran presión del equipo contrario, no hay alternativas. ¿Cómo que no? Quedaba una. Era difícil, era arriesgada, pero la gloria cuesta. Para llegar a ella hay que apostar.


El aro, con su red y todo, se interpone entre el pasador y Ángel, única opción viable. Con inigualable estilo, con notable elegancia, el pasador saca un pase de cuchara, de abajo a arriba. Las respiraciones se congelan, la pelota vuela… pero poco. La red la atrapa, a punto está de producirse una autocanasta (al revés). El balón cae en las manos del rival (del único bueno del rival) y deja el partido a tres a falta de cinco segundos. Pero el resultado es lo de menos. Lo importante fue el momento, la épica decisión de ese jugador que sabiendo que podía perderlo todo decidió desafiar a la lógica. Esa es la grandeza del deporte. Eso es espíritu olímpico. O municipal, para no faltar a la competición que nos hospeda.

En los cinco segundos todavía quedó tiempo para otra pérdida de balón y pudo llegar el rival el triple que nos hubiera llevado a otros cinco minutos de baloncesto pleno y radiante. Una pena porque el público estaba disfrutando como cuando te comes una buena pierna de cordero con las manos. Y sin servilletas ni nada.


Venga, no todo van a ser desgracias

Destripado ya el final, del resto no hay mucho que decir. Partido fácil, con dominio bastante holgado hasta que decidimos devolverle al público el dinero de su entrada en emoción y jugadas imposibles. Somos así: desprendidos, altruistas y un poco torpes.

Postpartido (the best is yet to come)


En declaraciones tomadas en remojo, es decir, directamente en la ducha, elJose aseguró sin complejos: “Llevo pensando en la cerveza desde el segundo cuarto”. No está mal. Las horas pasadas en el centro de reeducación están surtiendo efecto. Normalmente el chico entraba en el pabellón pensando ya en las cervezas del final. Que también es normal, teniendo en cuenta que, no importa cuándo, serían las mejores de su vida.

Hablando de cervezas, se produjeron movimientos bastante extraños. El chupón (pedazo de porcentajes ayer, por cierto) no iba a ir y al final se pagó una ronda para todos los que se quedaron. Bueno, para todos no, que Manuel, pleno de soberbia y altanería, se pagó lo suyo. Y el presidente/entrenador/tirador y Javi, gran triple, que se iban a quedar, flojearon al final y dejaron al equipo en cuadro a la hora de darle caña a los tercios. Las especulaciones sobre la Gata Negra no pudieron dejar de surgir. Que ya sabemos que la cabra, Javi en este caso, suele tirar al monte.

Hablando de dejar al equipo en cuadro. Cuando la hora de comienzo del partido es, por ejemplo, las 10:15, hay que intentar llegar a esa hora. Si se puede un poco antes, mejor. Que sí, que al final éramos un huevo, como es tradición esta temporada, pero a falta de un minuto había cinco macabeos en la pista, de los que dos, además, eran bajas seguras sólo unas horas antes. Por evitar angustias a Gustavo, que lo pasa fatal el hombre.

Fantasmas


Cuando Jorge volaba por los aires por enésima vez esta temporada tras un encontronazo con un rival y sus rodillas y mandíbulas estaban a punto de aterrizar en el duro parquet del Daoiz y Velarde, a muchos se nos congeló la sangre, se nos erizó el vello y notamos un frío aterrador. Algunos llegaron a oír el lamento de una voz femenina que exclamaba “Jorge, ¿otra vez lesionado?”. Al termino del encuentro se realizaron las pesquisas pertinentes y empleados de la instalación han confirmado que algunas tardes, cuando se cierran las puertas y el pabellón queda en silencio, se ve una figura de mujer menuda, acompañada por dos niños rubitos, que recorren las canchas en busca de los huesos fracturados de su marido. Esther, descansa, Jorge regresó entero a casa. Por poco, pero entero.

Más fantasmas



Otro silencio denso, espeso y opresor vino a oscurecer las mejores cervezas de nuestras vidas. “¿Quién es ese Petrovic?”. ¡Sacrilegio! El alevín Pablo destrozó los ánimos del resto de contertulios que estaban a punto de enfrascarse en una charla de abuelos cebolleta sobre viejas glorias de la canasta. Lo miramos asombrados, estupefactos. ¿Petrovic? No saber quién es Llull, vale, está bien incluso. ¿Pero Petrovic? No es excusa que el gran provocador dejara este mundo sólo un año después del nacimiento de Pablo porque, si no me fallan los cálculos (dudo un poco con Ángel), ninguno estábamos aquí cuando lo de Cristobal Colón y todos sabemos algo de sus andanzas.

martes, febrero 12, 2013

Ha nacido una estrella. O una bestia. O algo

Carlos III en un posado informal al terminar el partido
Un ciclón, un huracán, un tornado; una fuerza de la naturaleza desatada. Un gigante, un centauro, un coloso; un ser mitológico en busca de la gloria. En todas estas exageradas cursilerías y en muchas más se convirtió Carlos III cada vez que invadía, con zancada dominante, la zona del rival.

Si la hinchada empezaba a preguntarse mosqueada el porqué de su fichaje, la respuesta estaba en este partido. No ha tardado tanto en llegar, que una docena de encuentros, en la larga vida de los deportistas de MdL, apenas es nada.

Un ciclón, decíamos, que barrió a su paso con los brazos de los rivales, incapaces de sujetar el brío inagotable del nuevo purasangre. Qué manera de rebotear, de brincar y de hundirla una vez tras otra en la canasta contraria.

Así, sus compañeros, avisados al poco de empezar de la singular exhibición que se avecinaba, confiaron en él para rematar a un equipo que, a pesar de la avanzada edad de sus componentes, pecaba, casualmente, de bisoño. Mire usté qué cosas.

Pero no fue esta la única irrupción inesperada de este encuentro, no. Gloria daba ver al presidente, justificado esta vez su poco elegante atuendo, finalizar los contraataques, feliz y veloz cual liebre que corretea a sus anchas por el campo. Gustavo también tuvo sus oportunidades surcando la pista a toda velocidad pero, modesto como es él, prefirió dejar que los focos alumbraran a quienes estaban siendo injustamente puestos en la picota.

No sería razonable terminar este repaso al partido sin hacer notar que el Ibaka de Ortigueira pudo ponerse las botas, gracias a que él jugaba en el primer piso mientras los rivales trataban de colgarse de sus brazos con tímidos botes desde el entresuelo. Sin duda, en caso similar al de Gustavo, la humildad y bonhomía de nuestro hombre más septentrional le impidieron hacer más sangre de este equipo que, visto desde su altura, no debía de resultar mayor que una familia de pigmeos.

En todo esto puso un poco de orden el cerebro del equipo, Ángel, que fue el único que mantuvo la calma y que puso la pausa en un partido de excelsa calidad.

Nota al pie: A la voz de “no estoy pagando unas cañas, estoy comprando mi hoja”, Carlos III aflojó la guita para satisfacción de los compañeros. Es triste reconocerlo, pero según está el periodismo español, este redactor, necesitado de pan (que de circo ya va sobrado) se ha bajado los pantalones escribiendo lo que ustedes han tenido la mala suerte de leer. Lo sentimos de corazón y podemos asegurar que no volverá a pasar… ¡hasta que alguien se pague otra ronda!

Postpartido

Pablo, ese vertiginoso felino demostró que su velocidad es incomparable en casi todos los terrenos. El chaval ahora se nos va a Toronto, a probar fortuna en los Raptors. Enloquecido de alegría, anunció con su habitual presteza que se iba a pagar una ronda. Con la misma endiablada rapidez salió zumbando del bar en cuanto Carlos III se hizo cargo (por las oscuras razones que ya conocemos) de las cañas. Prometió mientras salía escopetado que el jueves, al finalizar su último entreno, cumpliría su juramento. ElJose espera ansioso la mejor cerveza de su vida.

El pabellón macabeo registró una de las mejores entradas de la temporada, especialmente en lo que a jóvenes se refiere. La cantera estuvo presente y dejó constancia de su incondicional amor por los colores y sus ancestros. Como muestra esta magnífica pieza que no desentonaría en, por ejemplo, “micos por el mundo” o cualquier cosa así.



Muy comentada fue la actuación del chupón oficial del equipo, que al principio no quería tirar y cuando se animo a tirar no quería meterlas. Dada la gran actuación del equipo de sus amores en la reciente Copa del Rey las comparaciones fueron inevitables.

lunes, enero 28, 2013

Carácter


Oficio. Eso es lo que diferencia a los buenos equipos de los grandes. Saber competir en las circunstancias más adversas, cuando tu pólvora está mojada y el entrenador, erre que erre, sigue en chándal.

El partido empezó con un ritmo trepidante que se mantuvo durante toda la primera mitad. Los ataques de dos equipos desatados se sucedían a enorme velocidad. Otra cosa era el ritmo de anotación, que era bastante más lento. Diez puntazos figuraban en el marcador de MdL al descanso. Sin duda, a pesar de ese endiablado ir y venir, en el partido dominaban las defensas: los rivales se quedaron en unos aún más tristes ocho tantos.

Ni por lo civil ni por lo criminal había manera de pasar la pelotita por el aro. Los macabeos lo intentaron desde lejos (desde muy lejos según el entrenador), desde cerca y en la media distancia; entrando por derecho o con atléticos “feidogüéis”. Imposible. El aro, un estrecho, oiga, se empeñaba en no trasladar al acta la enorme superioridad táctica de MdL.

Así, el partido en la segunda parte se convirtió en una lotería. Un juego de nervios en el que dos puntos de ventaja parecían un abismo imposible de salvar. Fue en ese momento cuando salió lo mejor de cada jugador naranja para darle la vuelta al partido. Demostración de carácter, de fuerza mental y de que por más veces que nos piten pasos nadie nos va a parar. Porque, sí, otra vez cometimos algunos pasos.

Abrió la lata del triple, la que se nos resistía, Ángel. A partir de ahí el partido fue un festival de luz y color. De anotación, decimos. Cómo sería la orgía que el equipo vencedor llegó a la enorme suma de 33 puntos al final del partido. Menos que un partido de balonmano un poco movido y un número de enorme contenido simbólico para nuestra civilización. Perfecto, ¿para qué más?

MdL ahora mira a Europa. O a la Copa. O a lo que sea que se juegue después si quedas en un buen puesto. La numerosa afición presente despidió a los jugadores con una cerrada ovación, conscientes de que el club está viviendo un momento histórico. En el fondo, sólo nos falta un Mourinho para empezar a acaparar las portadas. Todo se andará; Carlos tiene potencial.

Postpartido

Definitivamente, se nos ha ido la olla. Eso piensan algunos de los macabeos cando oyen hablar de ligas ganadas, estrellitas en la camiseta y trajes para el entrenador.  La euforia no es que esté desbordada, es que riada a estas horas debe de estar llegando ya al Pacífico. Al metro de Pacífico, se entiende, no al océano. ¿Una estrellita en la camiseta si ganamos la liga? Jijijiji. Jajajajajaja. Jojojojojo.

El concepto de “Rookie wall” alude al momento de la temporada en el que el jugador novato pone los pies en el suelo y deja de flipar con la nueva liga. Suele ir acompañado de un descenso en el rendimiento. Carlos III se ha encontrado hoy con su particular “Rookie wall”. Medía como 1’85 y le sacaba unos pocos kilos de peso. La embestida del nuestro rookie, llena de furia y bravura, se topó con el muro y dio con sus huesos en el parquet. Silbando una alegre tonadilla y mirando para otro lado Carlos se puso en pie como pudo, recompuso su esqueleto y bajó, con disimulo, a defender.

La implicación de la plantilla es enorme esta temporada. Como muestra, hay que destacar que Javi llegó directamente del pueblo para pisar el parqué del Daoiz y Velarde. Con las típicas pajitas del campo y una buena cagada de vaca en las zapatillas jugó un partido extraordinario. Se le echó en cara, no obstante, que no hubiera traído del pueblo, al estilo del gran Paco Martínez Soria (qué Oscar te perdiste, Hollywood), unas sabrosas viandas de su tierra. El fin de fiesta habría sido apoteósico con unos buenos chorizos de pueblo. Anotada queda en el debe de Javi esta racanería.

José, ese monolito inamovible que tenemos en la zona, sigue celebrando las victorias (y también las ya lejanas derrotas) con las mejores cervezas de su vida. Ese es el espíritu.

Hablando de espíritu, se insinúa que el sector demente del equipo va a ser severamente sancionado. Esta feo terminar el partido y salir corriendo para irse a ver al Estudiantes. Sobre todo porque alguno esprinta mucho más camino del Palacio que de la zona propia cuando toca bajar a defender. Avisados quedáis, dementes. 

lunes, enero 21, 2013

Lo que cambia la cosa un punto

Mira tú qué gilipollez: un punto. Te lo pasas bien en el partido, haces pasos, juegas, haces pasos, sudas, haces pasos, tiras, haces pasos, pero ese punto… ese punto lo cambia todo. Que terminas un punto abajo y es como si el puto punto se te clavara en el corazón. Pero con el punto arriba, oiga, qué ricas saben después las cervezas, ¡las mejores de nuestras vidas! Una semana más.

MdL y los señores de enfrente, que iban de azul, jugaron un partido épico. Las defensas dominaron claramente y el tanteo se movía en registros de preinfantil. Sin embargo la intensidad era tanta que el público que abarrotaba en silencio las gradas estaba al borde del infarto.

Todo el encuentro transcurrió con gran igualdad en el marcador. Cuatro puntos de ventaja eran un tesoro casi imposible de conservar. A los arreones de los de azul sucedían las embestidas macabeas que lo mismo machacaban desde el triple que enviaban a Pablo, convertido en perro de presa, a robar mil y un balones. Que se perdieran después es algo que no vamos a andar explicando ahora. Minucias.

Así, se llegó al minuto final con dos puntos de desventaja, que parecían un mundo para un equipo al que, tradicionalmente, se le dan regular estas situaciones. Los contrarios, sin duda, esperaban la cuatro, mítica jugada macabea, único sistema que todos conocemos. Pero agazapado en la sombra, cual rapaz hambrienta de Félix Rodríguez de la Fuente, esperaba Ángel, astuto y resuelto, que decidió jugarse el tiro que nos dio la victoria. ¡Triple!


Lo que quedaba de partido se ventiló en una magnífica defensa, una cuatro, esta vez sí, un poco alocada, rebote en ataque y un intento final de Javi por hacer que perdiéramos el partido. Porque lo más lógico cuando quedan diez segundos y tu equipo va ganando de uno y no tienes problemas con el tiempo de posesión es, sin duda, tirarse otro triple. Para amartillar, claro.

Por suerte él mismo protagonizó un heroico robo, el balón volvió a manos macabeas y tras una falta desesperada el tiempo llegó a su fin. La victoria, como empieza a ser habitual, a nuestra buchaca.

Algarabía, jolgorio y risas para terminar en nuestro banquillo. Si fuéramos madridistas habría escrito gloria, honor y majestad. Pero es que no me sale.

Postpartido

El presidente / entrenador volvió al banquillo y lo hizo dirigiendo de la mejor manera posible. Magistral fue su desempeño, dotando al equipo en cada momento de lo que necesitaba. A pesar de eso se exigió su dimisión inmediata. Sigue sin venir con traje a los partidos. Eso estaba bien cuando éramos unos cualquiera, pero a unos serios aspirantes al título, con el doble de victorias que derrotas y con basketaverage positivo, no me jodas, hombre. ¡Ponte una corbata!

Javi culpaba al banquillo de su error. ¡Es que no me habéis dicho nada! Claro, y como te dicen nada, pues tú tiras. Ante esto, y por otras aventuras sucedidas en el partido, los pesos pesados del equipo acordaron reducir los mensajes que se mandan desde el banquillo. Se prohíben desde ahora las órdenes complejas. Es decir, aquellas que tienen más de una palabra. De hecho, el conjunto de órdenes permitidas para lo que queda de liga es el siguiente: Ataca, mata, sit y plas. No más. La orden “tira” es completamente superflua. Todos la tenemos interiorizada aunque sólo uno se lleve la fama. ¡…brones!

Fernando amenazado de suspensión

Corría el minuto… ni idea, la verdad, cuando Fernando embistió con poder y bravura a un rival (orden “mata”). Por desgracia, el rival estaba más duro que el rubito macabeo que salió seriamente dañado en su hombro derecho. La amenaza de suspensión sobrevoló de inmediato el Macabi Arena ante la posibilidad de que la contraria percibiese la nueva lesión. El fisio del equipo, tipo curtido, instruyó con rapidez a Fernando en múltiples modos de enmascarar una dolencia. La masturbación compulsiva fue la excusa elegida aunque, como todos sabemos, aparte de la evidente, suele ser el codo la parte del cuerpo que más sufre. Pero eso ellas, en principio, no lo saben.

Reglas NBA

Urge que dejemos de jugar en los entrenamientos con las reglas NBA. No sé si alguien se fijó pero en al partido nos pitaron unos pocos pasos. Digo "unos pocos" por rebajar la tensión. Debieron de estar muy cerca de diez las veces que nuestros incansables jugadores decidieron hacerse un trekking por la zona. Mesura, amigos míos, con el caminar. Reservemos nuestros pasos para las tardes con la familia y echemos el balón al suelo antes de empezar a andar. Acordémonos, después, de contar: uno, dos y ¡hop! arriba.


domingo, diciembre 16, 2012

Con el sabor de la sangre en la boca

Perdimos el partido, pero sin duda ganamos la guerra. Los macabeos tuvieron hachas y espadas por brazos y aunque eso les restó precisión en el tiro a canasta provocó, sin embargo, una jugosisima sangría en las filas rivales. Miembros amputados, cabezas cercenadas, un río de sangre se desbordó por la Avenida Ciudad de Barcelona hasta formar un estanque bermellón que inundó el Puente de Vallecas.

Incomprensiblemente quedaron contrarios vivos y por eso pudieron terminar el partido. Debió de ser un milagro. O varios, porque hay que ver qué forma de revolcarse por el parquet, de caer fulminados al contacto cual miliciano ajusticiado ante el paredón. 
Y hay que ver, también, qué sublime puntería la de los chicos de MdL, que con precisión milimétrica, la precisión del asesino a sueldo, acertaban siempre, pero siempre, en la boca de los contrarios. Sorprende constatar que al final, tras tantas agresiones desmesuradas, alguno conservara una pieza dental en sus cristalinas mandíbulas.
Durante muchos  minutos el espíritu de Juan Carlos Navarro y Rudy Fernández sobrevoló por las pistas del Daoiz y Velarde. No, no es que las enchufaran como ellos, no, es que, igual que esas superestrellas, parecían morir tras el menor encontronazo.

Y dicho esto, que es verdad con un poco de literatura, palmamos. Básicamente porque con tanta sangre en las manos no acertamos mucho con el aro. Cansados no estábamos, no, que esta temporada el banquillo tiene una profundidad tal que en lugar de entrenador lo que necesitamos es un espeleólogo. Lo que pasó fue, simplemente, que no las metimos. Oportunidades hubo, pero no se aprovecharon. Y en este deporte, si perdonas, te matan. Y, como todos sabemos, el fútbol (de canastos) es asín.
Postpartido
Autor de la horripilante foto: Carlos III
El espectáculo, aparte de los asesinatos en serie, llegó en el vestuario. Primero entró Pablo, ese jugador con molinillos en lugar de piernas, que se encargó de llevar el ritmo a la ducha con unos altavoces que habrían causado furor en Harlem. Javi aprovechó que estábamos de fiesta para estrenar el look que puede verse en la ilustración que acompaña a esta crónica. No, no es agradable, pero un documento de ese calibre debe ser difundido. Si tenemos un jugador  capaz de perpetrar semejante crimen, merecemos la derrota. Esta y muchas más. Él, por su parte, merece un correctivo.
Dicho y hecho. El Jose, como si leyera los pensamientos de la junta directiva, fue ver entrar a Javi con sus calcetos en la ducha y pedirle el jabón. Esos cuerpos, ese jabón, la música de Pablo… Javi, te acompañamos, poco, en el sentimiento.
Fisuras en el equipo
Al poco de terminar el partido las redes sociales captaban el descontento de los aficionados. Pero no sólo eso. Uno de los jugadores de MdL utilizó su “guasap” para señalar con nombre (pero sin apellidos) a dos macabeos como causantes de la derrota. No queremos dar pistas para no hacer más sangre, pero sí diremos que el chivato, un rookie, por cierto, no pude usar “mac” por contrato y que los aludidos son un chupón demente y el hombre más feliz del mundo cuando tiene una cerveza en la mano. La flojera con el teclado pone a la entidad al borde de la quiebra. La directiva tiene que tomar medidas. Las de Jose no hacen falta, Javi se las tomó en la ducha.
Baja médica
Si ducharse con calcetines predispone para la derrota (incluso aunque la ducha sea después) hay actitudes y ausencias que hacen difícil conformar un grupo sólido y con aspiraciones. Jorge, el pulmón de MdL, no fue de la partida en este difícil encuentro por una baja médica. El diagnóstico decía lo siguiente: “Como vayas a jugar, te lesiones y no podamos ir a Brasil te vas a pasar el resto de tu vida corriendo para evitar la manta de palos que voy a darte. Con cariño, Esther”. Así no hay quien haga un equipo. Repitan todos conmigo: CAL-ZO-NA-ZOS. 
Pero a ver quién tenía huevos de vestirse de corto con esa amenaza.Que desde la barrera todos los toros parecen gatos. Miau.

viernes, noviembre 30, 2012

Pablocaminos

No hay movimiento más rápido de pies que el de Pablo. Tanto, que su cabeza a veces no puede seguirlo y llega a sus fulminantes contraataques un rato después. Se cuentan ya por docenas las caderas de rivales rotas y los ojos de los compañeros desorbitados. ¿Correcaminos? Un jodido hipopótamo a su lado. Con todos ustedes, Pablo by Santi.


Aprovechando que tenemos edición especial de la hoja, no podemos dejar de sorprendernos por la enorme afluencia de personas jugadores y niños con barba que asistieron al entrenamiento de ayer. Todo tenía, por supuesto, una explicación: Jorge se pagaba unas cañas por su centenario. Por eso fue también, y, bobos, no nos dimos cuenta, ese apagón temporal en la pista. Perdimos la oportunidad de cantar un emotivo Cumpleaños feliz para el otro correcaminos, que no hipopótamo, de MdL. Manuel se empelotó al final del entrenamiento, suponemos que para hacer algo rollo Marilyn saliendo de la tarta pero, gracias a Alá, no llegó a completar el que habría sido un lamentable espectáculo.

miércoles, noviembre 28, 2012

La hoja resucita con una fácil victoria


elJose dándolo todo al final del partido. Y de la carrera.
Desempolvamos la máquina de escribir, quitamos las telarañas a las teclas, igual que hacemos cada septiembre con las que se encariñan con nuestros huesos, y resucitamos, por sexta vez, la siempre querida, denostada y envidiada Hoja Macabea. Levántate y habla.

Nada mejor para este bíblico episodio que la narración de una nueva victoria, la tercera esta temporada, que no tuvo mucho de heroico, pero sí demostró el oficio y la experiencia que el equipo macabeo ha atesorado a lo largo de su seis temporadas.

El partido resultó entretenido, sobre todo en defensa, donde según algunas fuentes, además de levantar los brazos, acudir a las ayudas y cerrar las líneas, que son las tareas normales, se mantuvieron animadas charlas. Se consiguió con ellas que el nivel de concentración no bajara  y que los niños que se aburren defendiendo tuvieran un aliciente extra para agachar las nalgas.

En ataque, hablando mucho menos, la anotación fluyó cual plácida melodía de ascensores de alto standing. Es decir, los puntos iban cayendo sin que nadie se diera cuenta y para cuando los pobres chicos que se nos enfrentaban quisieron advertirlo, la tenían metida toda entera. La estocada. La derrota. Lo que cada uno quiera.

Como vamos con algunos partidos de retraso es un buen momento para resaltar la gran novedad de esta sexta temporada: el banquillo. De ser un área yerma, con una densidad de población sólo por encima de la del Sahara, ha pasado a convertirse en una urbe superpoblada al estilo de Manhattan. Los efectos se notan en múltiples formas. A saber:

  • Cada guerrero macabeo juega menos minutos por lo que puede hacerlo con intensidad máxima. Esto no gusta a todos por igual, pero al final, pensándolo bien, no cabe más que reconocer que merece la pena.
  • Algunos de los agitatoallas tienen que sentarse en el suelo. No todos caben a la vez en la exigua superficie de la que Ana Botella, nuestra egregia alcaldesa, dota a estas competiciones auspiciadas bajo el cálido manto de su ayuntamiento.
  • El presidente/entrenador acaba con un notable dolor de cabeza al tener que hacer complicadas operaciones matemáticas para repartir los minutos. Así, en el tercer tiempo, toma el hombre lo que toma.
El juego resultó equilibrado entre anotación interior y exterior. O eso creemos, porque como no hay estadísticas, no lo sabemos. Y tampoco le importa a nadie. Esta vez no fueron las faltas ni las lesiones las que mermaron nuestro equipo, sino eso de dar vueltas a un circuito montado en un coche con el culo pegado al suelo. Nuestra torre gemela, él es dos en sí mismo, esprintó cual gacela para asistir al inicio de la frustrada carrera de Alfonso* en pos de su tercer título mundial. 

Breves

Creemos, tampoco hay datos actualizados, que por primera vez en nuestra historia vamos en positivo en el basketaverage a estas alturas de la temporada. Otras veces hemos ganado el primer partido, pero para la segunda jornada ya estábamos en nuestros números.

La verdadera vergüenza del encuentro llegó en el tercer tiempo. El presidente pidió una botella de agua y un poleo con manzanilla. No hay más que decir. Por suerte elJose compensó sobradamente la afrenta y aguantó firme hasta el final. Y un poco más allá.

No hubo rueda de prensa porque no había Hoja y sin medios, qué cojones hacían los jugadores compareciendo. Por los pasillos, eso sí, se oían los lamentos de alguno de ellos que no cumplió con las expectativas o que se sintió dolido por el maltrato de los compañeros. Javi, por ejemplo, se quejaba con amargura y un punto de derrotismo de que no había tirado ni una vez a canasta. Nadie advirtió el dato en el momento, pero luego la incredulidad se hizo la dueña, dada la asombrosa facilidad de Javi para tirarse ese típico triple de todos los partidos que no toca el aro. Manuel, a su vez, rumiaba cierto descontento porque alguien al darle la mano tras el partido no le felicitó por su sobresaliente desempeño. La cosa quedó aclarada pero nunca sabe uno qué es lo que se guarda para sí un gallego. Y menos uno tan espigado.

*No, no es una errata, el redactor ha escrito correctamente “Alfonso” en vez de “Alonso”. Esto es una vieja anécdota del equipo que elJose, protagonista, debería contar a los nuevos. Para echarnos unas risas, vaya.

lunes, febrero 20, 2012

La pelotita no quiso entrar


Las abundantes bajas lastraron el rendimiento de MdL que encadena su segunda derrota consecutiva, algo a lo que ni los jugadores ni la afición están ya acostumbrados.

Los valientes jugadores de MdL que quedan en pie en esta durísima temporada afrontaron con ilusión y optimismo un partido que se vio enseguida que iba a resultar complicadito. A pesar de la fantasía desarrollada en ataque y la increíble dureza en defensa, las malas artes de los contrarios, empeñados en esconder el balón y terminar metiéndolo en el arito condenaron a los macabeos a una derrota más abultada de lo que por juego merecieron.

El mal mayor de los macabeos fue la falta de capacidad anotadora. Por momentos bordaron el baloncesto pero, a diferencia de lo que ocurría en el otro aro, la pelotita no quería entrar. Sin duda, esta época absurda de jugar con balones con voluntad propia se tiene que acabar. Lo más preocupante es que el balón de juego siempre es el de MdL.

Y es que jugar sin pulmón (Jorge), sin martillo percutor (Fernando), sin la Torre de Hércules (Ibakiña) y sin el Zidane del parquet (Roberto) es conceder demasiada ventaja para un equipo de presupuesto limitado aunque infinito afán de superación, por supuesto. La vuelta a las pistas de ese privilegiado bailarín que es Javi no fue suficiente para compensar tantas y tan notables ausencias. Tampoco las zapatillas nuevas del presidente, que siguen dando que hablar.

El partido, pues, no fue exactamente un éxito. Terminamos cansados y derrotados. Aprendimos, eso sí, que en la terraza que hay enfrente del pabellón, esa en la que da el sol y se está tan a gusto cuando acaba el partido, tardan como dos horas en ponerte tres cervezas y unas tostas. Para cuando por fin tienes la comida en la mesa el sol se ha esfumado y en febrero hace un frío que te pelas. Moraleja: el próxima día, mejor dentro. Moraleja II: el próximo día, mejor en otro sitio.

Rueda de prensa

Carlos compareció ante los medios para no decir nada. Parece ser que se quedó sin palabras tras correr un contraataque a la velocidad del… bueno, a la velocidad de Carlos. Tras ese esfuerzo se encontraron en el suelo del pabellón varias letras inconexas, un hígado y medio pulmón. Por suerte las zapatillas, lo más valioso de Carlos como jugador, no sufrieron ningún daño.

Balón de juego

Los caprichos del balón, que en una canasta entra y en la otra no, fueron tema de interesante debate en los corrillos del pospartido. Se especulaba con la avanzada edad de la pelota que debutó en competición oficial hace ya cinco largos años. A principio de temporada la junta directiva prometió una renovación que sigue sin llegar. Desde algunos sectores del club se ha pedido que si la pasta destinada para ello no se va a utilizar en el balón, que al menos se invierta en una cena de hermandad. De momento no hay respuesta ni balón. La situación empieza a ser insostenible.

A todo esto, ¿cuándo decís que cenamos?

Moraleja III: Carlos, compra el balón de una puta vez.

Vuelta a las derrotas

A pesar de la mala racha una parte de la afición de MdL se muestra más contenta en las últimas semanas. Aseguran que estas derrotas devuelven a MdL a su senda histórica y a los valores que jamás debió abandonar. Hay teorías diferentes y se está planteando un congreso extraordinario en el que plantear la refundación del club en un equipo ganador para cortar de raíz estas actitudes retrógradas que impiden el correcto desarrollo de MdL.

Vistas las dificultades que atraviesa el equipo se ha decidido abortar esta tontería de la refundación y dejar las cosas como están. Si acaso habría que hacer más fiestas.

Perro de Javi

La vuelta de Javi fue muy celebrada. Se le vio pletórico de movimientos en el bar y un poco falto de tacto de cara al aro. La alegría inundó los alrededores del pabellón, tanto que  a un perro con aspecto de alfombrilla de baño se le aflojaron los esfínteres al verlo y no tuvo más remedio que dejar unas gotas de orina en la bolsa de la estrella macabea. Vamos, que se le meo encima.

Risas aparte, cuando Javi llegó a casa sufrió, al parecer, un duro interrogatorio sobre el origen de ese olor. Parece ser que los servicios de La gata negra, ese afamado local, tienen un aroma similar.

Servicios médicos

Los servicios médicos de MdL no dan abasto. Los últimos partes médicos hablan de un tobillo gordo, negro y feo en el caso de Fernando y de una torcedura fuerte en el del gallego. Al gallego la tontería se le habría quitado si alguien le hubiera dicho “no hay huevos para ir a jugar”. Esas frase nunca falla si se le arroja a un hombre como es debido por muy absurda que sea la propuesta. No está científicamente probado que funcione para los gallegos. Ojo.

Ausencia de Roberto

Roberto, en quien se tenían depositadas muchas esperanzas dado su gran rendimiento en las últimas jornadas, no pudo asistir al partido. Se librará de la sanción porque en un SMS enviado al presidente horas antes del salto inicial informó de que una copiosa nevada DENTRO de la casa de un amigo le mantendría incomunicado. ¿? Visto el parte metereológico, la nevada más cercana al punto desde el que Roberto mandó el SMS estaba como a 700 kilómetros. Hay ciertas dudas sobre el significado real del mensaje.

Con dinero o sin dinero

A la espera de ese vídeo de los mariachis que sospechamos que jamás vamos a ver, Gustavo, nos debes dos pavos. 

lunes, febrero 06, 2012

Una victoria que trae negros nubarrones


Los macabeos consiguieron su séptima victoria de la temporada en un encuentro en el que se libraron de la empanada sólo durante el último cuarto. La racha histórica de victorias debería hacer que todo fueran días de vino y rosas en MdL pero la realidad es bien distinta con una masa social fraccionada y en pie de guerra. El vino, o los margaritas en su defecto, eso sí, no faltan.

El partido transcurría amodorrado y el cronómetro, perezoso, dejaba caer los segundos al mismo ritmo que llegaban las canastas de MdL. Es decir, muy lentamente. Entre bostezo y bostezo, el antaño ciclón naranja, en adelante sopor naranja, iba colando algún triple que les mantenía en el partido en espera de que sonara el despertador.

Mientras, unos niños comandados por un miniyordan al que escoltaban un químico, un biólogo marino y un informático con gafas conseguían algunas ventajas en el marcador gracias, sobre todo, a las prolongadas siestas del sopor naranja. El ejemplo palmario fue el habitualmente muy combativo Gaby, que recién reincorporado tras su lesión, se quedó dormido varios ataques dentro de la zona contraria. Se sospecha que bajo el uniforme Macabeo portaba, remangado, el pijama. Un testigo juró haber visto un osito de peluche en su bolsa deportiva.

Algo así era lo que buscaban los chicos de MdL para los primeros cuartos del partido

Con la mitad de los puntos del equipo conseguidos desde el extrarradio, 18 puntos de triples en total, el despertador tocó arrebato, al fin, al inicio del último cuarto. El sopor naranja apretó en defensa, el Ibaka de Ortigueira volvió a ponerse las pilas y la presión se hizo insufrible para la banda del miniyordan que sucumbió a la mayor experiencia de MdL, acostumbrados ahora a disputar, y ganar, finales apretados.

En definitiva, una victoria más para MdL, que suma la séptima. A falta de estadísticas oficiales y cuando queda aún mucha liga por jugar, ya se ha superado el récord histórico de partidos ganados de este humilde grupo de señores mayores que se juntan jueves y sábados para jugar al baloncesto. Al finalizar el partido, cuando todo debía ser alegría y gozo, un negro nubarrón vino a encapotar la celebración. En el fondo norte del pabellón apareció una pancarta en la que se leía “por un equipo perdedor”. Sólo los más avispados intuyeron el siniestro significado del enigmático texto.

Al fin, comparece el presidente

Carlos volvió a dirigir con maestría y modorra al equipo aunque lo más destacable fue que disputó unos minutos sin hacer un solo tiro de campo pero con unas zapatillas chulísimas que fueron la envidia de sus compañeros. Con ellas, veloz como el rayo, logró pasar la línea del medio campo siempre antes de los ocho segundos de rigor. Sí, sí, os reís, pero a ver cuántos presidentes son capaces de hacer quince metros en menos de ocho segundos. Que no es tan fácil.

Agotado por el esfuerzo, entre jadeos aseguró estar muy satisfecho por un resultado que confirma que MdL este año es un equipo de Euroliga. No quiso hacer comentarios acerca de la posibilidad de instalar camas en las zonas para que los chicos estén más cómodos en el campo. Se le ensombreció definitivamente el rostro cuando fue preguntado por la misteriosa pancarta, balbució una excusa y salió refunfuñando para los vestuarios.

“Por un equipo perdedor”

Tras muchas pesquisas los periodistas consiguieron trabar contacto con los portadores de la célebre pancarta. Se trata de una facción escindida de los Ultranaranjas y que clama por una vuelta a los orígenes del equipo, cuando las victorias eran una rareza y la derrota el pan nuestro de cada día que se mojaba después en las copiosas cenas. O comidas. Los portavoces, que han preferido mantener el anonimato pues temen represalias, propugnan volver a la dinámica habitual y deshacerse de los fichajes que, a cambio de sus habilidades, esquilman las arcas del club y le han hecho perder su identidad.

Aseguran también que perciben “una actitud soberbia en los jugadores y un desprecio al rival nunca visto”. Sin ir más lejos hoy, afirmaban, “han dejado tirar constantemente a ese chico con gafas ¡porque no le consideraban a su altura!”. Sin duda, concluyen, “esta actitud es el fin de MdL tal y como lo conocemos. No nos extrañaría que hasta se terminaran las cenas”.

Desde los Ultranaranjas no hay una postura oficial sobre el nacimiento de esta nueva facción y, en principio, prefieren tomárselo con calma. Su único movimiento visible fue convocar al equipo a una reunión nocturna en un conocido local de ambiente mexicano. La reunión fue un éxito salvo que la convocatoria, influida por Gustavo, no fue para una cena sino para una más familiar e infantil merienda cena.

La cena

La cena, fijada para las nueve porque el pívot Macabeo tenía que trabajar, empezó casi a las diez porque muchos de los asistentes, incluyendo el que citó a las nueve, volvieron a enredarse en las sábanas, igual que en el partido disputado unas horas antes.

La estrella de la noche fue el tequila sabiamente diluido en los margaritas. Gracias a él la mesa de los macabeos pudo disfrutar del acompañamiento de unos mariachis que hicieron una particular buena amistad con Gustavo. En breve se mostraran las pruebas.

lunes, enero 30, 2012

(Otra) Histórica victoria


Histórica. Así puede definirse sin rubor la victoria de MdL del pasado fin de semana. Nunca antes habíamos ganado tantos partidos seguidos; nunca, a estas alturas, habíamos conseguido tener más victorias que derrotas; nunca habíamos devuelto el golpe a un equipo que nos sacó veinticuatro puntos en la primera vuelta. Para MdL se acabó poner la otra mejilla. Ahora, al fin, nos hemos situado al margen de las buenas costumbres.

Los partidos se ganan desde la defensa y bajo nuestra canasta nos hicimos colosos más amenazantes para el rival que los molinos de viento para el hidalgo manchego. La marea naranja por momentos se volvía un tsunami que arrasaba las infaustas estrategias de los rivales para perforar nuestro aro. Ni desde dentro ni desde fuera pudieron con esa magna obra de esfuerzo y trabajo colectivo.

Por encima de todos, alzándose cual gigante, emergió en esta tarea la figura de Manuel, el Ibaka de Ortigueira, ese alma de negrazo saltarín encerrado en un cuerpo de friki gallego, que voló por encima de nuestras cabezas para aplastar los intentos de rebelión de las hordas rivales. Los incontables tapones que colocó hicieron más fácil el trabajo del resto que sólo tuvieron que apoyarse en su gigantesca humanidad para apuntalar la férrea defensa (joder, sí que me ha salido épico este párrafo, sí).

El ataque se convirtió en otra sinfonía coral donde todos trabajaban para buscar la manera de penetrar en la zona enemiga. Mientras los obreros martilleaban incansables, los ejecutores golpeaban sin piedad. Fernando y Jorge se convirtieron en una pesadilla que, seguro, acompaño a los defensores rivales en sus sueños negros. Precisión, potencia, agilidad e imaginación fueron las armas utilizadas por estos fenómenos para taladrar una y otra vez el aro.


Aun así, la tarea fue dura y hasta el último minuto el enemigo no dio su brazo a torcer. Por desgracia, un poco antes de ese último minuto lo que se torció violentamente fue el tobillo del rubio, que hasta entonces, con sus triples y penetraciones, había soportado la carga ofensiva de MdL. Retirado en hombros, como los grandes toreros, Fernando, pie en alto, asistió desde el banquillo a la victoriosa culminación de la batalla. Sus compañeros acudieron raudos a celebrar con él la hazaña y como resultado los médicos que lo atendieron en primera instancia apreciaron, además del fuerte esguince de tobillo, aplastamientos en sus costillas y daños en algunos órganos internos.

Declaraciones del presidente

El presidente, una vez más ausente, afirmó por SMS sentirse muy orgulloso de sus muchachos mientras, se rumorea, degustaba un daikiri bien frío en un local de dudosa moral. Se sospecha que con él estaba Javi, otro de los desaparecidos del equipo. La información es completamente fiable y con la aparición de ese segundo nombre se llega también fácilmente al local desde el que el presidente hizo las declaraciones. Sí, es ese en el que están ustedes pensando: La gata negra. No, del Jose no hay ni rastro. Y menos mal, porque si se une a la celebración encima de Fernando a estas alturas estaríamos hablando de una verdadera tragedia.

En las alturas (que no en los altares)

Manuel Ibaka fue uno de los protagonistas del partido y la prensa le asedió a la salida de los vestuarios. Como salió sin ducharse el asedio duró lo justo para preguntarle por sus impresiones. Manuel, todo modestia y gallegismo, afirmó que él no hizo más que saltar y los contrarios se empeñaban en tirarle los balones a las manos. Preguntado por la posible continuidad de la buena racha del equipo y de la suya en particular contestó como ese otro gran gallego que rige ahora nuestros destinos de la mano de las agencias de calificación: “Hombre, ya saben ustedes que en la vida nada es para siempre”.

Parte médico

A la hora del cierre de esta hoja estamos intentando sin éxito ponernos en contacto con el rubio para conocer con exactitud el alcance de su lesión. Se especula con que al finalizar el partido los servicios médicos, en lugar de trasladarlo al hospital más cercano, se lo llevaron junto al presidente dadas las conocidas propiedades curativas de los licores de La gata negra. Después de la primera copa te duele ya un poco menos y cuando llevas cuatro ni te acuerdas de que una vez tuviste un tobillo. El propio presidente está desaparecido a estas horas. Todo cuadra.

El rincón del fan

Pues no, no hubo gran presencia naranja en la grada. “Ellos se lo pierden”, declaró uno de los jugadores que prefirió mantener el anonimato. Al estilo de ese adalid del buen estilo que es Mourinho, el jugador, muy duro, dejó caer que, tal vez, “algún día ellos tengan que llorar”. En ese mismo momento la esposa del jugador le dio una llamada perdida, señal inexcusable para que abandonara cuanto estuviera haciendo y volara raudo, cual contraatacante macabeo, a cumplir con las tareas del hogar. Menos lobos.

Clamor popular

¿Cuándo cojones cenamos? Un equipo, por mucho talento que tenga, como es el caso, se oxida y se viene abajo sin cenas. Casualmente acaba de entrar un SMS del presidente desaparecido apoyando la propuesta. Se encargará el rastreo de la señal a la T.I.A. para tratar de averiguar el paradero actual del directivo. Ni siquiera alguien tan bien preparado puede aguantar tres días en La gata negra. Ha tenido que moverse por huevos.