lunes, octubre 17, 2011

Primer capítulo de la quinta temporada de MdL


La quinta temporada de MdL (joer, ya parecemos una serie de éxito) estuvo a punto de empezar de forma heroica, pero unos pequeños flecos hicieron que, simplemente, empezara.

Tras una primera parte plena de acierto, llegó la segunda, siempre tiene que haber una segunda, donde la defensa individual, además de los cocidos, tartas y los gintonis de la comida de algunos, se nos atragantó.

Lo que fueron canastas fáciles se convirtieron en agónicos ataques; donde antes reboteábamos con poder y frescura ahora nos veíamos incapaces de levantarnos un palmo del suelo.

Aun así, llegamos al final del partido con el balón de la victoria en nuestras manos. En la rayita de los tires libres para ser exacto. Jorge, con sin par estilo, convirtió el primero contra el tablero. Elegante a más no poder, desde luego. Con su innegable clase lanzó el segundo y cuando todos esperabamos oír el zurriagazo contra la tabla que metiera el balón mansamente en la canasta, horror, la pelotita chocó directamente con el aro para mandarnos a la prórroga. Nuestro gozo en un pozo y el ironman, castigado.

No quedaban muchos efectivos para el tiempo extra. La rodilla de Javi, castigada duramente la noche anterior en la Gata Negra, hizo clac minutos antes. Las cinco faltas mandaron al banquillo mediado el último cuarto al redactor jefe de la hoja (otro castigado).

Con gran coraje los nuestros fueron a la última batalla (eso pensaban ellos) y tuvieron al enemigo acorralado y buscando la retirada. Billy se quedó solo (pero solo-solo) debajo de la canasta a pocos segundos del final cuando el luminoso (la hoja del acta) mostraba un emocionante empate. Billy se levantó con su inigualable gracilidad y…falló, forzando una segunda prórroga con la que nuestros rivales no podían haber soñado.

La familia nos privó de Gabi Laimbier para este acto final y las pocas fuerzas que nos quedaban nos abandonaron para encajar un parcial de 0-10 que puso el encuentro del lado del rival que se fue a la ducha dando saltitos de alegría y dejándonos un poco con cara de idiotas.

Que sí, que es normal que perdamos, pero no así, carajo.

Breves

Se notó la ausencia del alma mater, nuestro querido presidente. Vuelve, por Dios, que esto es un sindios al que sólo tu privilegiada cabeza puede poner orden.

Una cosa buena tuvo el partido: nos rejuveneció. Roberto reconoció en rueda de prensa posterior, y al abrigo de una cerveza, que estaba “cabreado como cuando tenía 15 años”. Y es que la adolescencia es muy dura, se enfada uno por todo.

Para el próximo partido hay algunos deberes que hacer:

  • Jorge, bonico, los tiros libres, al tablero. Si entran así, para qué vas a cambiar.
  • Juan, hermoso, las manitas quietas para defender. Los partidos duran cuarenta minutos. O cincuenta.
  • Billy: sigue así, el próximo día entrará.
  • Javi, engrásate las bisagras, hombre.
Se acordó al finalizar el partido instituir el prestigioso galardón Antuán Raight al más destacado de la jornada. El primer ganador, por su envidiable acierto en el tiro de larga distancia es… él lo sabe. :-)

Se comenta que las camisetas nos están un poco grandes. Será cuestión de preguntarle alJose cómo llenarlas. Para todo hay solución.

Por último, los jugadores macabeos sufrieron una terrible disyuntiva que aún pugnan por resolver. Si nuestra camiseta es naranja por un lado y blanca por otro, ¿en qué cojones lavadora hay que meterla, con la ropa blanca o con la de color? Se esperan respuestas, consejos y trucos.


El rincón del fan

Gran afluencia en las gradas del Daoiz y Velarde, empezando por Nicolás, que fue por primera vez a ver a la banda. Asistió al partido acompañado, como no, por su madre, que no se fía de él todavía para dejarle ir solo en metro.

 Un poquito de hambre de balón no nos vendría mal

Apareció por allí Elena, también con su madre, lo que fastidió un poco la fiesta de Nicolás que pensaba pillar cacho.

Por último llegaron, tarde como su padre, Claudia y Mateo, por supuesto, con madre, que animaron el postpartido con su delicada charla y la tranquilidad de la que siempre hacen gala sentados a la mesa. Dos primores, desde luego. Como su padre. 


Estadísticas

Anotadores: Todos menos uno. Y no miro a nadie.
Expulsados por cinco faltas: el de, casi, siempre. 

lunes, enero 11, 2010

We're back



Por verle la parte positiva a la derrota, el verdadero espíritu de MdL ha vuelto a las canchas. El aire de equipo ganador se nos había subido a la cabeza y la intoxicación de victorias nos hizo jugar el primer partido del año con una notable borrachera. El tanteo, eso sí, de ÑBA, 77-61. Por desgracia, nosotros somos los del 61, que jugando como jugamos, son un güevo de puntos.


A pesar de contar con la incorporación de Manuel con sus rodillas liofilizadas, se notaron mucho las ausencias del embipi Fernando “Ojo de halcón” y, sobre todo, de las ingles de Carlos Casper, que nos hicieron no encontrar en todo el partido el habitual empuje Macabeo. Se echaron de menos también los imprescindibles dos puntos de nuestro entrañable fantasma, sin los que un partido nunca es lo mismo.

El choque empezó de forma inmejorable con un 8-0 gracias a dos bombas de tres y una canasta de dos. Todo pintaba de forma extraordinaria hasta que llegaron las cámaras de TV con reportera maciza y se fastidió el partido. Desde entonces, los coquetos jugadores de MdL se preocuparon más de su aspecto físico que de la efectividad de cara a canasta. Los rivales se quedaban boquiabiertos viendo como en cada ataque defendían a tíos que, espejito en mano, retocaban sus maquillajes con una mano mientras con la otra tiraban otro triple que ni siquiera se acercaba al aro. Los contrarios, cinco mal “contaos” (y encima enanos) aprovechaban el “no rebote” para salir escopetados hacia un aro que no defendía nadie porque, qué vergüenza, “¡no tenía tocador!”.

La presencia de las cámaras, pues, fue decisiva en un partido que devolvió a MdL a su realidad, pero que, incluso tras la derrota, no puede evitar que se haya hecho historia con la mejor primera vuelta disputada jamás de los jamases. Las cuatro victorias al final del primer ciclo han de ser motivo de orgullo y acicate para este grupo humano que, sin cámaras por medio, ha demostrado ser un durísimo rival para cualquier equipo de barrio.

Anotadores
Jose (12), Javi (13), Juan (9), Ángel (6), Roger (1), Gus (1), Manuel (2) y Jorge (7).

Comparecencias (o algo así)

Los medios buscaron con ansia pero sin fortuna al presidente del club al término del encuentro. Al parecer, el mandatario tenía muchísima prisa (o hambre) y salió del pabellón a toda velocidad en el deportivo a estrenar que le ha financiado su nueva empresa. Tendrá que responder en las semanas siguientes a las grandes dudas de la tarde: ¿Por qué no se quedó a tomar una cerveza? ¿Por qué ahora que es empresario sigue viniendo a dirigir los partidos en pijama?


Mientras el presidente huía, uno de los jugadores buscaba con mayor intensidad de la que defendió un micrófono ante el que declarar que la derrota no iba con él porque, en su opinión, “individualmente no tenía nada que reprocharse”. Aparte del sonoro “¡manda huevos!” que se oyó al fondo nada más producirse esa primera declaración, también pudo oírse la explicación del jugador que, eso sí, prefirió mantenerse en el anonimato: “Yo he intentado hacerlo todo bien. He intentado coger, rebotes, he intentado defender, he intentado meter puntos, he intentado, en definitiva, como cada noche en la Gata Negra, dejar el pabellón de MdL en lo más alto. Insisto, individualmente, no tengo nada que reprocharme”. El jugador insistió en que prefería que no se diera a conocer su nombre mientras sus compañeros, que lo intentaron todo igual que él, más o menos, le están buscando por todos los antros de Madrid siguiendo la única pista que dejó el narciso jugador.


¡Sanciones ya!

Es cierto que el legendario espíritu de MdL volvió a la cancha, pero es muy preocupante que, partido a partido, se está escapando de los bares. El tercer tiempo fue el menos nutrido que se recuerda con sólo dos jugadores entregados con devoción a la canasta social y con otros dos que se tomaron una y rapidito bajo la amenaza de malos tiempos que sus esposas dejaron patente al otro lado del teléfono. Vale que no se gane, vale hasta que sólo haya un jugador que lo intente (¡manda huevos!), pero que no se tomen cervezas es inadmisible (quien esto escribe es, desde ya, baja ineludible para las cervezas del partido que viene por tener que salir pitando para ver el próximo partido del Estudiantes, brillantemente clasificado para la copa, que juega el sábado a las siete). Urge una cena ya. O algo con alcohol, yo que sé.

MdL TV

¡Por Dios, que nadie cuelgue los vídeos del partido!

Mr. Stats

Como nuestro sistema de documentación es bastante deficiente, no podemos asegurarlo, pero sospechamos que elJose batió de forma abrumadora el récord de rebotes ofensivos en un partido. Aprovechándose de que los rivales parecían ewoks a su lado, elJose cogió 300 o 400 rebotes en el aro rival de los que podían haber salido una barbaridad de puntos. Al final se quedó en una barbaridad menor porque para cada canasta necesitaba entre seis y ocho rebotes. Se comentó no sé qué de dejarlo castigado, atado al aro y tirando con las dos manos durante varios entrenamientos, pero se llegó a la conclusión de que, más o menos, eso es lo que viene haciendo cada jueves cuando tres o cuatro defensores ligeros se cuelgan de su poderosa anatomía. ElJose se queja amargamente de que mucho contactito en la zona pero que en la ducha nadie quiere juntarse con él. Asegura no entender por qué.

domingo, diciembre 13, 2009

La paciencia dio sus frutos

Había que ganar de 23. El primer cuarto, bordado. El embipi de turno, enchufado, como dice el ideólogo, viendo el aro como una piscina. Gran defensa, mejor ataque, fin del primer cuarto: 12 puntos arriba para MdL. La cosa estaba hecha.

Sí, sí, hecha: ¡Ja!. Hecha hasta que la banda de niñatos de la semana se puso a defender en hombre a los señores gorditos. Cuando un equipo decide defender en individual a MdL se dan en serie diferentes alteraciones psicosomáticas que terminan desquiciando a todos los jugadores. La cosa fue por episodios esta vez y así en el segundo cuarto, de los 12 puntos de ventaja ya sólo quedaban siete. A pesar de la pérdida de colchón, en el vestuario de los señores mayores se oían ciertos suspiros. Unos tenían como origen el poder disfrutar, al fin, de unos minutos de relax, porque esto de correr tanto, a ciertas edades, no puede ser bueno. Los otros venían del alivio porque la sensación era que la ventaja se había esfumado por completo.

Pero vamos, que con paciencia y perseverancia todo se consigue y en ese sentido el tercer cuarto fue ejemplar. Cuando pasaron esos apocalípticos diez minutos MdL perdía de un punto y se disponía a afrontar un último cuarto agónico en el que todo pintaba muy mal.

Las causas del macabeo desastre fueron variadas. Por resumir un poco, haremos una pequeña enumeración de las más importantes.

  • Se acabó el aquarius.
  • Ensayamos con éxito varias veces esa jugada en la que se juntan los cinco en una esquinita, se chocan unos con otros y pierden el balón. A veces la hacemos incluso antes de pasar el medio campo.
  • Los embipis parecían jugadores de billar borrachos trasplantados a una cancha de baloncesto.
  • Las animadoras se entretenían mandando mensajes con los móviles o hablando de los planes para el fin de semana. Todo con tal de no ver la debacle.

Por fortuna, no hay mal que cien años dure ni empanada que se prolongue tres cuartos y al final, tirando de casta, experiencia y saber estar, MdL se llevó el gato al agua en un final antológico de esos con faltas, tiros libres fallados, triples, más faltas, más tiros libres fallados (anda, que no, que metimos un par de ellos), faltas, faltas, eliminaciones, faltas, rebotes perdidos, balón al aro desde el medio campo y palmeo a cámara lenta que se sale del aro por un mísero pelímetro. ¡Uffff, menos mal!

En este acto final salieron a relucir las estrellas de MdL. Los embipis volvieron a sus funciones habituales de chupar y chupar para alguna (al menos) encestar. Carlos Casper demostró que es jugador de finales de partido anotando los puntos clave y sobrepasando por una distancia sideral su media de anotación. Sus dos puntos se quedan pequeños y ya se comenta que busca nuevos horizontes.

Esta sufrida victoria final permite mirar al futuro con optimismo y plantearse, por primera vez en la historia, terminar la primera vuelta con más victorias que derrotas. Sería bastante histórico también hacerlo con el basketaverage negativo que, o mucho cambian las cosas, o nos tememos que es lo que va a suceder. Teniendo en cuenta nuestro épico pasado, con un canto en los dientes, oiga.


Ficha técnica
Juan (25), Javi (8), Fernando (9), Charli (5), Gus (5), Angel (4), y Roger (4).

Parciales: 22-10, 11-16, 8-16, 19-16.

Rueda de prensa
No hubo declaraciones más allá de las habituales. Ya saben: “Fútbol es fútbol”, “unas veces se gana y otras se pierde”, “¿dónde coño he dejado mi cerveza?” y otras así. Ante este ambiente de encefalograma plano los periodistas que acudieron a cubrir el evento se fueron tan contentos a llevar a sus hijos a ver cortilandia, que pega mucho más un sábado por la tarde de prenavidad.

Postpartido
Reunida en el típico bar la Junta General de Accionistas del club se decidió por unanimidad cesar al presidente de su cargo por el nulo compromiso que ha demostrado en las últimas semanas al preferir viajar sin ton ni son por el territorio patrio o irse a ver las luces de navidad antes que cumplir con las obligaciones que tiene contraídas con el equipo. Una vergüenza.

En la misma sesión de la junta se decidió a continuación elegir como presidente de nuevo a D. Carlos Cobo tras la cena del jueves advirtiéndole de que tiene que venir a los partidos y, muy especialmente, que debe buscar una solución con urgencia para que el puesto de niñera vuelva a ocuparse tras la renuncia de Gustavo. La niñera interina, por lo visto, se ha desmarcado con unas peticiones escandalosas para un puesto en el que, al fin y al cabo, no hay que hacer absolutamente nada.

Se encargará también al nuevo presidente cómo es posible que Fernando, obligado por su honor a pagarse unas rondas, saliera del bar con más dinero del que llevaba en la cartera al entrar. Francamente, si elJose hubiera estado en el partido no habría sido posible tamaño descalabro.

Sobre la frase de Gustavo “este árbitro nos ha cogido cariño” se pasó de puntillas porque aún está muy reciente el escándalo delJose en las duchas y todo lo que sea cariño está un poco mal visto en el equipo. Se sabe, sin embargo, que Gustavo y el árbitro se felicitaron mutuamente las pascuas sin que por el momento se pueda confirmar si la relación va a más. Por si acaso, se recomienda al presidente contratar un detective que informe en caso de que Gustavo haga algo que pudiera atentar contra el honor de MdL.

Parte médico
Los años se van dejando notar y la enfermería de MdL se encuentra llena de tíos feos y peludos que se quejan amargamente de múltiples dolores. Fernando “ojo de lince” renqueaba al final del partido mientras se masajeaba sus abductores. Las malas lenguas dicen que sus masajes no eran exactamente en esos nobles músculos, sino en algunas partes de menor alcurnia. Nadie quiso preguntarle, por si las moscas.

ElJose dio parte de baja con voz de moribundo el viernes al entrenador suplente y niñera cesante. Le salva su encomiable espíritu que le hizo preocuparse por el resultado antes incluso de que terminara el partido.

Jorge y el gallego siguen con sus cositas. Hay quien dice que son unas medias nenas. Otros opinan que son nenas enteras. División de opiniones, pues, como en los toros.

A Frankie creemos que se lo ha comido un reno. Extraña el caso porque los renos de los documentales y de Doctor en Alaska (¿o estos eran alces?) suelen ser vegetarianos. Como el Frankie es diseñador moderno, igual es en sí mismo un vegetal.

Vídeos del partido
http://www.youtube.com/watch?v=EFwLzG5dQjc

domingo, noviembre 29, 2009

¿Más “embipis”? ¡Esto es la guerra!

En la cuarta versión de MdL le pegas una patada al parquet y sale un “embipi”. El pateador de parquet, como siga así esta liga, va a acabar con esguince crónico de tobillo y saturado de tanto “mostvalueibolplayer”. Tanto es así, que en este partido los nombramientos honoríficos iban por cuartos y, en los mejores momentos, hasta por minutos.

Ángel se llevó todos los laureles del inicio y gracias a su enorme racha entramos calentitos en el partido. De rebote, sus hijos, grandes forofos descubiertos hoy entre la hinchada de MdL se habrán llevado la sorpresa de que su padre las enchufa como un demonio y así tendrán un motivo más para admirarlo y querer ser como él.

Enseguida tomó el relevo Fernando que contribuyó con anotación, colocación, defensa, saber estar y, en una palabra, señorío sin par (han salido tres, pero el chaval se las merece). Lo que no saben los rivales es que Fernando, por el momento, no ve tres en un burro y juega con la vista en las mismas condiciones que si elJose empezara los partidos nada más llegar de su pueblo: viendo doble. Los rumores ya se han disparado sobre lo que será capaz de hacer este chico cuando consiga volver a juntar las imágenes que producen sus dos ojos en una sola, única y nítida visión del aro. ¡Temblad rivales!

Luego hubo “embipis” parciales o, digamos, especializados en ciertas tareas. No es vocación de esta gacetilla extenderse demasiado en las crónicas (salvo cuando Gustavo se pone a repartir mandobles), así que no haremos una lista exhaustiva y destacaremos, simplemente, al “embipi” del pase sin mirar que, curiosamente, no es Fernando. Esa estampa de Roger en pantalón de chándal (léase pijama) viendo como el balón sale mansamente por la banda después de su pase al árbitro será largamente recordada. El jugador más cercano de MdL estaba, más o menos, en el banquillo ¡de la banda contraria! No se le tendrá en cuenta porque, antes de irse a la camita con su oso de peluche, se convirtió en el jugador más valorado del final del partido con una enorme racha anotadora que aseguró nuestro triunfo.

Por lo demás, y hablando del conjunto, MdL recordó por momentos al Brasil del 70, la Holanda del 74 o, por no ir muy lejos, la España de la Eurocopa de 2008. Sí, todos estos son ejemplos de fútbol, pero es que el inagotable arsenal de recursos del equipo negro no encuentra comparaciones posibles entre ninguno de los equipos de baloncesto de la historia. Ni siquiera el “chowtaim” de los Lakers de Magic, Worthy, Jaabar y compañía llegó jamás tan alto.

17 puntos en el primer cuarto, un tercero excelso y un final pleno de madurez para superar la presión de un equipo con gran poderío físico que se vio impotente ante el enorme vendaval de juego, asistencias, tiros y malabarismos. Para remate, hay que destacar el buen comportamiento del “embipi” de la pasada jornada, el gran Javi, que contuvo sus infinitas ganas de bailar y consiguió terminar el partido sin que le pitaran pasos ni una sola vez. ¿Increíble, no?

MdL jugó el pasado sábado lo que viene siendo “el partido perfecto” gracias a la magistral dirección desde el banquillo de Gus, que delegó en su función anotadora en favor de aclarar las ideas en la banda. Por supuesto, resultaron fundamentales los dos sempiternos puntos de Casper, sin los cuales MdL no sería MdL.

Al final la grada enfervorecida despidió a sus ídolos con una atronadora ovación y gritos de “em-bi-pi, em-bi-pi”. Los jugadores, desorientados, decidieron retirarse al vestuario mirando al suelo al no saber exactamente a quién se referían los hinchas. El overbooking de “embipis” produce estas confusiones. Que dure.

Sala de prensa

Los medios convocados se quedaron de piedra cuando ningún integrante de MdL acudió a la sala de prensa y se encontraron allí, frente a frente, con el oftalmólogo de Fernando. El galeno, poco acostumbrado a los flashes de la fama, sólo pudo balbucear que no entendía como su paciente había hecho tan magno partido. Destacó repetidas veces que en las pruebas que le hace en su consulta no es capaz de acertar ni siquiera la fila de las letras más grandes. Para él, la brillante anotación de Fernando se debió, sin duda, a un milagro.

El presidente del equipo no compareció porque, al parecer, se encontraba en Sevilla celebrando la Semana Santa, la Feria de Abril o no sé qué otra fiesta porque para las dos primeras iba un poco mal de calendario. La prensa quiso hablar con él para saber si, a propósito del milagro de Fernando, MdL había contactado con la Santa Sede o, al menos, con Monseñor Rouco Varela. Todos los intentos fueron infructuosos y al otro lado del aparato sólo se oía un contestador automático. Cómo sería la fiesta del señor presidente que hasta el contestador parecía borracho.

El tercer tiempo

El último cuarto del partido, ese que se disputa en el bar agarrado a una jarra de cerveza (o a una coca cola light en casos especiales) fue más breve de lo normal porque los jugadores de MdL tenían varios compromisos entre los que destacaban las visitas de las madres de varios miembros de la plantilla. Y es que estos chavales, todo garra, músculo y energía en la pista, también tiene corazón.

Para la historia quedará la frase de Casper mientras salía escopetado del bar: “Fíjate si he terminado contento del partido, que me voy al Leroy Merlín con mis suegros y tengo una enorme sonrisa en los labios”. Fin de la crónica. Es difícil escribir nada mejor. La realidad siempre supera a la ficción.


Parciales:17-15, 8-8, 15-7, 10-9 ¡¡¡¡¡Ganamos todos los cuartos!!!!!!

Anotadores
: Angel 13, Jose 4, Juan 7, Carlos 2, Javi 4, Fernando 16, Roger 4, y Gus mucho ánimo al equipo.

miércoles, noviembre 25, 2009

No hay mucho que decir

Ni me apetece ni creo que haya mucho que contar. MdL perdió su quinto partido de liga ante los líderes con cinco jugadores sobre la cancha. Cuatro jugadores activos y Carlos, que jugó pese a estar recuperándose de una lesión de gravedad. Si no hubiera jugado, nos hubieran descalificado. Así que creo que es de justicia darle gracias por el esfuerzo y, de paso, a los otros cuatro jugadores que no tuvieron otra mejor cosa que hacer el sábado por la tarde que ir a dejarse los higadillos a una cancha de baloncesto, de una triste liga local, y de paso, ir ganando el partido al descanso a un rival que no sabía como meter mano a un equipo de señores mayores que demostraron tener primero compromiso, y segundo, unos huevos hasta el suelo.

Porque hace falta tener pelotas para aguantar a un equipo como el del sábado medio partido, ganarles a base de buen juego, y cuando mirabas al banquillo para pedir el cambio, porque el oxígeno no te llegaba al cerebro, no había nadie. Porque hace falta tener pelotas para ver como un tío que no puede jugar en toda la temporada, se vistió de corto, no encontró excusitas baratas para no ir, y a riesgo de quedarse cojo para más meses, volvió a demostrar su incondicional compromiso con un equipo de amigos.

Creo que no es la hora de los reproches, que evidentemente, como somos humanos, hay y muchos. Al igual que razones de peso para no ir a jugar un partido, eso lo entiendo. Pero yo ya me he cansado de hacer de niñera, avisado queda, a partir de ahora, el que quiera ir a jugar, que vaya, que desmuestre su compromiso, y el que no, pues nada, él se lo pierde. Ya tendremos tiempo la temporada que viene de replantear que pasará con MdL en el futuro, que desde luego, no será lo que ha sido hasta este momento. Me temo que esto le dará igual a más de a uno. A mi, y a otros, no nos da igual. Lo demostramos el sábado, y lo demostraremos, esta vez con más gente sobre la cancha, el sábado que viene. E insisto, el que no quiera venir, él se lo pierde.

Sin alargar más el rollo. El partido volvió a demostrar que Javi es un crack, con todas las letras. Los rivales no sabían que hacer para parar un vendaval de baloncesto de un tío que es capaz de partidazos como el del sábado. Los que allí estuvimos, lo vimos.

El resto del equipo, espléndido. Ángel dirigió al equipo magistralmente, Carlos Vecino se peleó con su sombra en la zona, y Carlos, cojo perdido, anotó cuatro puntos para desesperar a los rivales. Yo bastante tuve con no molestar mucho, y ocultar el cabreo que llevaba por ver como MdL se quedaba en la mínima expresión en cuanto a número.

Para acabar, pedir que el sábado, al menos, seamos seis jugadores. Los del sábado, estaremos. Como siempre.

Resultado: 34-56
Anotadores: Javi 17, Angel 6, Carlos Vecino 4, Carlos Cobo 4, y Gus 3.